Esta tierna historia narra las aventuras de Pipo, un osito de peluche que vive en la vitrina de una juguetería, esperando ansiosamente ser elegido por un niño para convertirse en su mejor amigo.
Cada tarde, al salir del colegio, muchos niños se acercaban a pegar la nariz contra el cristal. —¡Mira ese oso! —decía una niña—. ¡Qué suave parece! —¡Me gustaría abrazarlo! —decía otro niño.